miércoles, 1 de abril de 2026

Las Hadas al Ponoig

Plusmarca personal en lo de estar sin escalar en roca se refiere; volver tras dos meses largos sin sentir el calcáreo bajo mis pies merecía algo a la altura de la ocasión. Algo largo, con dificultad agradable, sostenida, y con pasajes realmente bonitos. Y todo esto aderezado con un buen colega con el que disfrutar de un gran día de campo: Las Hadas con mi tocayo José Ángel! Planazo!!

Los Joses después de un gran día de campo!

La previsión era realmente curiosa, cielo mayormente soleado, con vientos muy fuertes de componente norte y posibilidad de precipitaciones aisladas en forma de nieve. Y aquello de que el hombre del tiempo se equivoca pasó a mejor vida hace tiempo.

El pronóstico lo clavo!

La cara sur del Ponoig nos mantuvo al resguardo de las rachas cercanas a 70 kms hora, solo notábamos algo de fresco. Temperatura casi ideal para escalar si no fuese porque nuestros deditos de pianistas están lejos de estar habituados. Por momentos tuvimos incluso la suerte de presenciar una curiosa nevada granulada que llegó a dejar las repisitas blancas... Y suerte realmente fue que duró escasos minutos.

Espino negro roquero con unos detalles como navideños

Huevitos de golondrina en las repisas

Barranco de la Canal y Morro enfarinados

De Las Hadas hay poco que añadir. Es una clásica básica del repertorio alicantino, reseñada en cualquier blog, web o libro-guía que se precie. De hecho hay varios croquis espectaculares, con las que aquella incertidumbre con la que afrontabas está ascensión hace años (décadas) queda a merced de tu capacidad para interpretar esos dibujos de vías de pared. La dificultad de la vía radica en la escasez de seguros en algunos tramos que llegan a alcanzar el V+ y, sobre todo, en navegar correctamente por los continuos flanqueos que realiza su serpenteante recorrido. 

Estupenda reseña a la solo le vi un pequeño fallo en la zona del Muro de los buzones, nombre demasiado grande para lo que es en realidad

El embarque acecha en cada largo, ante la duda más vale parar, respirar, mirar el croquis y corroborar que estamos en el camino correcto. En los largos espartanos del principio no será complicado acabar en alguna de las vías que cruzan Las Hadas. Alfa Centauro, Manzanares y El Ventisquero de la Condesa nos tentarán con sus brillantes bolts y sus rectilíneos largos. Y en la zona superior generosas fisuras, aparentemente asequibles, nos invitarán a abandonar las travesías que trazaron los pioneros aperturistas para escapar de los desplomes amarillos que te sobrecogen en esta zona de la pared, travesías imponentes, más fáciles de lo que a primera vista parecen, lo que les hizo exclamar la célebre frase de "este camino es cosa de Hadas!"

Estupenda foto reseña sacada de Elev-arte, la web de referencia sobre vías largas de Alicante y Valencia 

Tras tanto tiempo sin escalar mis sensaciones personales fueron muy diversas. Algo de inquietud inicial en el flanqueo a derechas al final del L1 me hizo segregar más de adrenalina de la cuenta. A partir de ahí intenté poner la moto y empalmé con el L2. El L3 me dejó ganas de más y me permití la licencia de empalmar con Alfa Centauro, lo que nos proporcionó escalar un tramo de 6b+ muy guapo y quedarnos a los pies del inicio de la característica diagonal de esta prima hermana de Las Hadas. Unos metros de Alfa Centauro nos dejaron en lo duro de Las Hadas. Empalmé con el A1 y las ganas de hacer en libre, sumado al frío del momento, me dejaron los brazos finos. Los rematé en La Flauta, que formó parte del siguiente mega largo que hicimos, largos 7 y 8 "oficiales", nuestra cuarta tirada. Tras La Flauta los nervios, como la fuerza, ya habían desaparecido. En modo disfrute hicimos las diferentes travesías, empalmando largos, usando toda la cacharrería que llevábamos encima (semáforo de aliens y seis friends entre el 0'5 y el 1) y mirando en más de una ocasión la reseña digital que llevábamos en el móvil, y eso que era la tercera vez que escalaba la vía, la primera hacia 30 años, con Pau, mi compi de entonces, y la segunda más de 15, con el siempre recordado Jhesus.

Arranque de Las Hadas.  El flanqueo a derechas del L1, llevando dos meses sin catar roca, me puso las pilas

L3 oficial.

Escalada espartana en la zona inferior de la vertiente sur del Ponoig. Sol, roca y mucho esparto!

Nuestro L3, el de supuesto 7a+. Yo lo seguí viendo como un tramo de dos chapas a las que si o si acabas aplicándoles todo tu peso y más (A1)

Saliendo de La Flauta, nuestro L4

Travesías superiores. En la foto escalando nuestro L5, el 9 oficial 

Cada flanqueo es un mundo, este te saca de la zona amarilla de desplome, se acabaron las dificultades 

Zona superior, a punto de alcanzar la fácil arista que nos lleva a la cima. José Ángel escalando lo que era nuestro L7. Justo debajo de mis pies se encuentra el pequeñito Muro de los Buzones

Beniyork!

Ya en la cima, antes de afrontar el ventoso descenso, comemos y bebemos un poquito; tenemos la sensación en el cuerpo de haber escalado una gran vía en un día de los que se recuerdan, con algo de Sol, viento huracanado azotando el Barranco de la Canal y el Morro de Almaida, frío e incluso una pequeña nevada que nos ha hecho reir como a niños. Nos hemos librado del inclemente calorazo que suele azotar está vertiente desde casi el amanecer hasta que atardece lo que se traduce en que nos haya sobrado agua del litro escaso que hemos subido. Hemos ido sin prisa pero sin pausa. Los horarios que se recomiendan de 6 a 8 horas nos parece que son bastante ajustados, reservados a cordadas que se muevan rápido por este tipo de terrenos, en caso de duda, días muy cortos, o de que se pronostique calor muy fuerte, es recomendable acceder por la vira que te deja de manera sencilla en la R4, evitando los matojeros largos iniciales, son guapos pero llevan su tiempo.

Preparando cuerdas para descender de la cima del Penyó Gros en medio de un vendaval del 15; rápel de 60 que te deja en la pedrera que baja a la ferrata 

Saludos y buenas escaladas!


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