Morro de Toix. Un paseo por los acantilados. Foto de Andrés Llorens...
En una tarde de principios de este veraniego otoño, cuando el Sol marcaba el medio día, empezamos un caluroso viaje por estas paredes que tantas sorpresas aguardan. Bóvedas, salientes, cuevas y varias pesqueras que nos recuerdan que los escaladores no fuimos los primeros en "andar" por estos abismos, o por lo menos los escaladores de pies de gato y arnés...
Destrepamos por Magic Mistery Tour (sector Candelabros del Sol), degustando a lo cangrejo está joya, increíble lo buena, y cortita, que es. Tres larguitos equipados que nos dejarán con ganas de más.
Tras pasar por las repisas de los Candelabros del Sol, y sus impresionantes escaleras históricas, seguimos escalando hacia el este por la travesía Senda de los huesos. Aquí colgamos del arnés friends y empotradores.
A la altura de la tercera reunión de la Senda hacemos un alto en el camino horizontal para escalar la vía Erikindia, que subimos y rapelamos.
Pequeña vía equipada que reserva varios pasajes que justifican la visita. Tres cortos largos. En el primero, además de degustar la roca típica de aquí podremos observar de cerca los artilugios que usaban los pescadores para llegar a las repisas inferiores, no daremos crédito. El segundo aguarda un tramo de escalada interior del todo espectacular, con el mar a nuestros pies. Y el tercero nos reserva una ventana para salir a lo alto del penya-segat.
Retomamos la travesía, justo donde empieza el mejor tramo de la Senda de los huesos, tres larguitos con su guinda final, un descuelgue totalmente volado que te deja en unas repisas a escasos centímetros del Mediterráneo.
Omar en acción
Para salir desde el ras del mar a lo alto usamos la vía Parle. Estamos en el sector Piratas del Caribe, con su impresionante cúpula agujereada que hace inconfundible a esta zona. Conocida desde antaño como Forat del'Ase, agujero del asno en castellano.
Por el impresionante agujero tendremos que rapelar si solo queremos escalar Parle. Cuenta la leyenda que por aquí se descolgó un tal Joan el Chacal; bajó de manera rudimentaria, quedando colgado en el vacío unas cuantas horas, hasta que fue rescatado por los carabineros de l'Olla de Altea.
Parle, nuestro postre. Una vía de tres cortos largos equipados muy chula, más fácil de lo que aparenta, ya que escala un tramo que en alguna zona pasa de lo vertical.
Buena combinación de rutas relativamente sencillas con un ambiente especial. Destaca en dificultad las travesías de la senda de los huesos, no aptas para todos los públicos.
Con Omar J Samper
Hey that rusty and cracked bolt, is that on parole?
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